Entendemos el portfolio como un sistema de evaluación
integrado en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Consiste en una selección de evidencias/muestras (que
forman un dossier o una carpeta) que tiene que recoger
y aportar el estudiante a lo largo de un período de tiempo
determinado y que responde a un objetivo concreto.
Estas evidencias (certificados acreditativos, fragmentos
de películas, entrevistas, actividades académicas, apuntes,
trabajos de asignaturas, entre otras) permiten al
alumno demostrar que está aprendiendo, a la vez que
posibilitan al profesor un seguimiento del progreso de
este aprendizaje.
Las evidencias tienen que acompañarse de una justificación
y una reflexión del estudiante, en que ponga de
manifiesto la relación entre la evidencia y el aprendizaje.
Estas contribuciones le ayudan a tomar consciencia de qué y cómo va aprendiendo, al mismo tiempo que le
permiten regular su proceso de aprendizaje y de estudio.
Esta cualidad de reflexión constante sobre el propio
aprendizaje convierte el portfolio en un sistema de
evaluación coherente en el marco de la evaluación continuada
y formativa (Coll et al., 2004).
La evaluación por carpetas se concibe como un tipo de evaluación alternativa (Mateo et al., 2005), lejos de la más tradicional, ya que se basa en la negociación y en el intercambio comunicativo entre el profesor y el estudiante durante el desarrollo del portfolio. El alumno tiene un papel fundamental como persona activa en el proceso evaluativo, que tiene que ser consciente de su progreso en el aprendizaje identificando qué aspectos domina y cuáles tiene que mejorar.
En la actualidad las TIC aportan muchas potencialidades
a la hora de diseñar y elaborar un portfolio. En esta
línea, las TIC pueden ayudar en la elaboración de las
evidencias que conforman el portfolio y también pueden
actuar como plataforma base del proceso de enseñanza
y aprendizaje; en este caso el portfolio quedaría implementado
en la misma plataforma. Cuando hablamos de
portfolios electrónicos hacemos referencia, básicamente,
a este segundo uso de las TIC.
Dado que nos estamos refiriendo a un portfolio electrónico, y que por lo tanto se utiliza de manera asíncrona y escrita, las ayudas tienen unas características diferentes y se convierten en un factor importante para garantizar el éxito del proceso de enseñanza y aprendizaje. Entendemos las ayudas educativas, desde una perspectiva socioconstructivista (Colomina et al., 2002), como mecanismos que tienen que facilitar al estudiante la construcción de conocimiento. En un entorno virtual, las ayudas pueden ser proporcionadas por el profesor, como agente experto en el contenido del aprendizaje, por un compañero del aula o por la misma plataforma tecnológica. Siguiendo la propuesta de Onrubia (2005), estas ayudas del profesor tienen que permitir la «adaptación dinámica, contextual y situada entre el contenido que tiene que aprenderse y lo que el alumno puede aportar y aporta al aprendizaje en cada momento». Las ayudas no se ofrecen al azar, o sólo cuando el estudiante las reclama, sino que «siempre deben estar en función y deben tener en cuenta los cambios en la actividad mental constructiva del estudiante».
COLOMINA, Rosa; ROCHERA, M.a José (2002). «Evaluar para ajustar la ayuda
educativa». Cuadernos de Pedagogía. Vol. 318, pág. 50-55. Citado en Bautista, G; Guasch, T; Espasa, A & Barberà, E; (2006). Portfolio electrónico: desarrollo de competencias
profesionales en la red. RUSC. Universities and Knowledge Society Journal, octubre, 55-66.
COLL, César;
MARTÍN, Elena; ONRUBIA, J. (2004). «La evaluación del aprendizaje escolar:
dimensiones psicológicas, pedagógicas y sociales». Citado en Bautista, G; Guasch, T; Espasa, A & Barberà, E; (2006). Portfolio electrónico: desarrollo de competencias profesionales en la red. RUSC. Universities and Knowledge Society Journal, octubre, 55-66.
MATEO ANDRÉS,
Joan; MARTÍNEZ OLMO, Francesc (2005). L’avaluació alternativa dels
aprenentatges. Barcelona: Institut de Ciències de l’Educació de la Universitat
de Barcelona. Citado en Bautista, G; Guasch, T; Espasa, A & Barberà, E; (2006). Portfolio electrónico: desarrollo de competencias profesionales en la red. RUSC. Universities and Knowledge Society Journal, octubre, 55-66.
ONRUBIA, Javier (2005). «Aprender y enseñar en entornos virtuales:
actividad conjunta, ayuda pedagógica y construcción del conocimiento». RED:
Revista de Educación a Distancia [artículo en línea]. N.° monográfico II.Citado en Bautista, G; Guasch, T; Espasa, A & Barberà, E; (2006). Portfolio electrónico: desarrollo de competencias profesionales en la red. RUSC. Universities and Knowledge Society Journal, octubre, 55-66.
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